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El dia sábado 5 de abril 2008 Lima-Perú, fue noticia a nivel internacional el Matrimonio religioso dos jóvenes enamorados, el tenor lírico peruano Juan Diego Flóres y Julia Trappe de Alemania.
Momentos de emociones y felicidad compartieron con la población peruana que se dio cita en la Plaza Mayor de la capital. Todos los medios de comunicación que fuerón a cubrir sus debidos reportajes eran aquellos que estaban acreditados a tiempo. La revista periodística y cultural peruana-alemana El Perfil Latinoamericano también se hizo presente en esta gran ceremonia religiosa. Los corresponsales de la revista fueron acreditados para poder cumplir su misión en el mismo lugar de los hechos y desde el centro de este evento pudieron realizar su trabajo con los necesarios comentarios y fotos; imágenes que quedarán para la historia en exclusivas tomas realizadas por mis ágíles fotógrafos Carmen V. de Turpo y Antonio Maynas Ayala.
La Dirección de la revista El Perfil Latinoamericano agradece de manera especial por la invitación a la Prensa peruana y a la Oficina de Prensa del Arzobispado de Lima por haber brindado a mis colegas, las facilidadedes necesarias para el cumplimiento de sus funciones respecto a este importante reportaje
Violeta Belesbía Directora y Productora ¡Y QUE VIVAN FELICES!… Por : Antonio Maynas Ayala El día sábado cinco de abril se presenció después de 59 años una boda de cuento de hadas en la Catedral de Lima – Perú: el del tenor peruano Juan Diego Flórez y la ex modelo alemana Julia Trappe, ante la expectativa de la prensa y de cientos de personas congregadas desde tempranas horas de la mañana.
La ceremonia que fue presidida por el cardenal Juan Luis Cipriani, comenzó veinte minutos tarde con respecto a la hora acordada (17:00 PM hora peruana), ya que los novios se demoraron en llegar a la iglesia ya que las rutas aledañas al recinto se origino un cuello de botella vehicular. Pero todo comenzó a las cuatro de la tarde cuando las puertas de la Basílica empezaron a abrirse para los ochocientos invitados. Un nutrido grupo del público desde temprano se apostaba en el frontis de la Catedral para ganar la mejor ubicación y así poder estar más cerca de la pareja. Antes que comenzara la boda, el público se emocionaba con cada vehículo que se estacionaba frente de la catedral, ya que imaginaban la llegada de los novios. Así pasaban los minutos hasta que apareció, en un auto de color negro y resguardado por su seguridad motorizada, el presidente de la República, Alan García Pérez y la primera dama Pilar Nores, que saludaron al público e ingresaron rápidamente al templo.
Luego, llego uno de los momentos esperados, a las cinco y cinco de la tarde, hizo su aparición, en un lujoso auto, Juan Diego Flóres, vestido con un frac elegante junto con su madre María Teresa Salom, ante el alboroto de la gente y de los medios de comunicación. La nota curiosa la puso uno de los invitados, el cual el público lo confundió con el cantante canadiense Bryan Adams, ante la risa de los invitados. Recordemos que Adams es amigo de Juan Diego y que estaba invitado a la boda, pero por motivos técnicos de su avión personal no pudo llegar a tiempo. También se extraño la presencia de la viuda de Luciano Pavarotti, Ricoletta Mantovani. Cuando todos miraban su reloj preguntando por la novia, se estacionó un Cadillac clásico crema, que al abrir su puerta dejaba observar poco a poco el velo y el vestido blanco largo; sí, así es, la novia había llegado, Julia Trappe ya hacía su ingreso a la basílica al lado de su padre Wilhem Trappe, subiendo despacio las escaleras. En cada paso se notaba la extensa cola del vestido que a buen ojo de cubero medía unos 5 metros de largo aproximadamente.
Su vestido de modelo strapless tenía unas incrustaciones de cristal en la parte superior, valorizado en 20 mil dólares y fue diseñado para esta ocasión por el famoso vestuarista italiano Máximo Gasperon. El maquillaje estuvo a cargo del estilista Enzo Vitale en el cual un día antes dijo: “Vamos a ver entrar a la catedral a una princesa que nos va hacer soñar a todos”, no se equivoco. La novia ingresaba junto a su padre a la catedral caminando sobre una alfombra roja; se le notaba nerviosa, sobre todo cuando vio a Juan Diego esperándolo en el altar. Tras mirarse a los ojos brillosos de emoción, el primado de Lima empezó la ceremonia nupcial. En su monólogo, el prelado les pidió que no tuvieran temor de tener hijos y que tuvieran paciencia en los momentos difíciles. Al prometerse amor eterno con los votos de fidelidad, se dieron el sí definitivo ante Dios, y sonaron las campanas tras declararlos marido y mujer. Ante los flashes de las cámaras, los esposos Flóres Trappe salieron de la catedral con la música de fondo de Mendelsohn. El público que se dio cita coreaba sus nombres, lanzó pétalos blancos, y frente a la concurrencia se dieron un gran beso y sellaron este matrimonio que gran parte de Lima vivió emotivamente, y con un deseo que se escuchó del público: “Gracias…Y que vivan felices para siempre”. |